domingo, 18 de mayo de 2008

La vida es como un té Nueva Delhi

Presumiblemente dulce.
Una mezcla de sabores, olores, colores y formas a la que tendré que acomodar mis sentidos. No se trata de lograrlo a marcha forzada. Cogeré la mano que me tienda lo inesperado.


"..mi vida dime que pasó para que todo fuera tan distante
y qué pasó para creernos que ya todo terminó
¿Por qué no nos dijimos nada antes?
El extraño soy yo, aquí, diciendo adiós."

Maldita Nerea (adiós)

1 comentario:

Anónimo dijo...

que te la coja lo inesperado a tí, pues no vas a estar sentada esperándolo, si no que vas a estar a 1000 km de la insatisfacción, cumpliendo con la obligación.
con la obligación de disfrutar de cada despertar y cada trasnochar.
y acabarás dándote cuenta de que lo inesperado será quien ponga cara de sorpresa pues encontrará una mujer hecha a sí misma. no necesitada de su ayuda pero si gustosa de disfrutar de su compañía.